3.11.05

De responsabilidad e inconstitucionalidades

De total irresponsabilidad es la única manera de la que se puede calificar la acusación del Presidente Zapatero al líder de la oposición de actuar como un "intransigente constitucional". Naturalmente que Rajoy es intransigente con la vulneración de la Constitución porque debe serlo, como todos, con el cumplimiento de las leyes. Y si no es bueno que se quebrante la ley, menos lo es que se quebrante la norma máxima de nuestro ordenamiento jurídico, y lo que hace este tema extraordinariamente grave es que la vulneración de la Carta Magna se impulse desde las instituciones públicas con la connivencia, cuando no con el patrocinio, del Presidente del Gobierno de la Nación.

¿Hasta dónde está dispuesto Zapatero a permitir los desmanes ilegales con tal de mantener el poder y aprobar sus presupuestos?

Solo tenemos que tener una pequeña perspectiva coyuntural para observar la argumentación falaz de nuestro Presidente. Si ahora ha nacido felizmente la Infanta Leonor, solo debemos situarnos en el momento de su concepción para recordar el Pleno en el que se debatía la toma en consideración de la propuesta de reforma del estatuto vasco. En él, Ibarretxe, como ahora Más, De Madre y Carod-Rovira, expuso sus argumentos para defender el texto. En ese caso, el señor Zapatero y su grupo parlamentario se opusieron. Y votaron con el Partido Popular y el "no" alcanzó el 90% de la cámara. En el caso catalán, el "no" alcanzó el 42% únicamente con el rechazo del Partido Popular. Porque cuando el PP se queda solo, se quedan solos 148 diputados, que es una manera extravagante de decir que se está solo. Por poner un ejemplo, cuando Eusko Alkartasuna se queda sola, sola se queda nuestra amiga Begoña Lasagabaster, pero sola de verdad.

Fue el martes, 1 de febrero, cuando Zapatero decía:

La propuesta no prosperará, es algo normal en democracia. (...) Es la esencia de la democracia, en la que todo poder es limitado y está sometido a otra voluntad o a la Ley suprema." [1]


y recalcaba Rubalcaba sin tan buenas palabras:

Vamos a decir no a este proyecto porque es radicalmente inconstitucional" [1]


En este caso, en el reciente debate, Zapatero reconocía la inconstitucionalidad del proyecto catalán, pero sin explicar las razones, piensa que la Comisión Constitucional debe realizar el arduo trabajo de corregirlo en lugar de devolvérselo a sus patrocinadores para que en el Parlamento catalán redacten una propuesta asumible.

Sí a la tramitación de la reforma del Estatuto que propone el Parlamento de Cataluña y sí a su plena adecuación a la Constitución." [2]


Afirmo rotundamente que vamos a apoyar la toma en consideración de la propuesta de reforma porque es lo que conviene al interés de Cataluña y de España entera. Lo contrario al interés nacional y a la cohesión de España sería responder con un portazo a la demanda que democráticamente nos traslada Cataluña" [2]


No era contrario al interés nacional responder con un portazo a la demanda democrática de los vascos. En ese caso no porque los votos de los promotores de ese estatuto no eran imprescindibles para el grupo socialista en el congreso, y porque no estaba promovido por un ministro de su gobierno y un presidente autonómico de su partido.

Acerca de la inconstitucionalidad de la propuesta catalana, Zapatero se guardó mucho de decir una palabra más alta que otra. Trató de cuidar mucho el lenguaje que enrevesó y confundió para reconocerlo sin explicitarlo y para contentar a unos sin pelearse de frente con los otros. Para este ejercicio de funambulismo constitucional escogió nuestro Presidente frases que quedarán para la posteridad como la que sigue:

Uno de los aspectos más innovadores y polémicos de la propuesta de reforma estatutaria es el que atañe a la distribución competencial, pues el texto emplea técnicas jurídicas muy distintas a las utilizadas hasta ahora en este tipo de normas." [2]


Sin duda también eran innovadores los artículos de Ibarretxe, muy imaginativos en su concepción de un "Estado libre asociado", pero no quiso Zapatero reconocer la imaginación y creatividad de los legisladores vascos.

No quiso hacer mención al primer artículo del proyecto de reforma. No quiso hacerlo a su punto primero donde se dice:

"Art. 1.1. Cataluña es una nación" [3]


y siempre que se refirió a él, lo hizo citando el segundo apartado en el que se habla textualmente de una Comunidad Autónoma. Lo obvió porque piensa que si no se habla de él no habrá que corregirlo con ninguna de sus ocho fórmulas magistrales. Y eso que se expresó muy claramente, ya digo que sin citarlo en su totalidad, cuando opinó que:

"La fórmula es impecable: Cataluña es una comunidad autónoma con autogobierno, de acuerdo con la Constitución y su Estatuto." [2]


Y ya está. No existe para nosotros una primera parte y el artículo 1 del proyecto se compone únicamente de un segundo punto.

Sin embargo, y a través de subterfugios, reconoció la invasión competencial al Estado, la injustificable pretensión de obligación de reformas judiciales como la del Poder Judicial, los intentos de imposición al Estado, la inconstitucionalidad de la financiación, etc.

"Las competencias que la Constitución reserva en exclusiva al Estado son indisponibles por el legislador estatutario; son indisponibles precisamente porque contienen aquello que el Estado debe hacer." [2]


Esto es, el legislador estatutario se ha arrogado las competencias estatales que le ha vendio en gana, como la gestión de todos los impuestos, la organización de la justicia, la convocatoria de consultas populares, la inmigración, competencias sobre grandes infraestrucutras como puertos y aeropuertos, así como sobre la seguridad social. No parece que sea un fallo que la Comisión Constitucional pueda corregir de forma sencilla, parece que la intención del proyecto, su espíritu, es profundamente contrario a la Constitución como lo era el plan Ibarretxe que el grupo socialista opinó que no debía tenerse en cuenta por su inconstitucionalidad que debía ser resuelta en el Parlamento de Vitoria.

"El Estatuto de Autonomía debe respetar el ámbito propio de los demás tipos normativos que la Constitución prevé" [2]


Compartimos, y además hay una reforma en trámite, la necesidad de cambios importantes en la organización de nuestro Poder Judicial, pero también es inevitable que la reserva que hace la Constitución en favor de la Ley Orgánica del Poder Judicial — como ya he dicho está en trámite de reforma— y del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal se respete adecuadamente." [2]


La propuesta de Estatuto intenta regular prácticas que ya se producen de facto en el funcionamiento ordinario de los poderes públicos, y crea un órgano ad hoc que nos merece una consideración muy favorable, si bien su plasmación necesita ser corregida en algunos aspectos; de la misma manera que el Estado no debe imponer a Cataluña obligaciones en el ejercicio de sus competencias, tampoco la propuesta de reforma estatutaria debe imponérselas al Estado." [2]


El título relativo a la financiación debe contener algo más que principios, pero no podrá establecer un modelo con un grado de concreción tal que resulte por sí solo directamente aplicable" [2]


Es necesario que las disposiciones contenidas en el Estatuto que aprueben las Cortes Generales sean conciliables con el artículo 157.3 de la Constitución" [2]


Para la aprobación y vigencia de este Estatuto se exige, por tanto, una profunda remodelación sino una reescritura total, que a buen seguro desvirtúe las intenciones de sus promotores, del mismo modo que lo requería el rechazado plan Ibarretxe. Exactamente del mismo modo porque son dos propuestas profundamente contrarias tanto a la letra como al espíritu de nuestra Carta Magna. Si el proyecto catalán se remodela profundamente como necesita, y se hace en el Congreso, Zapatero habrá incumplido su palabra de aprobar el proyecto como viniese de Cataluña y su palabra implícita después de que el representante de Esquerra Republicana en el Congreso, el señor Puigcercós, le pidiese que, si su intención era reformar profundamente el texto que votase que no a la toma en consideración. En el caso contrario, y para no acometer esa profunda reforma del proyecto, debería promover una revisión de la Constitución, haciendo faltar al señor Rubalcaba a su palabra, cuando en el pleno sobre el plan Ibarretxe declaraba:

Avanzaré algo más, los socialistas nunca estaremos detrás de un proyecto, como este que hoy discutimos aquí, que exija un cambio de la Constitución, nunca. Algo más, no estaremos detrás ni permitiremos que ese cambio se produzca nunca." [1]


Está pues nuestro Presidente metido en un difícil jardín y no le debe llegar la camisa al cuello cuando tiene que emitir una opinión y muchos están escuchándole, dentro y fuera de su partido, para criticar bien su inclinación hacia el tripartito catalán y su proyecto, bien hacia su profunda reforma o bien su silencio irresponsable.

No quisiera yo verme en su situación, pudiendo perder su soporte parlamentario si apoya la profunda poda del Estatuto, o peor, permitiendo desmanes y llamando "intransigentes constitucionales" a quienes niegan la posibilidad de aprobar artículos inconstitucionales. Las preguntas se nos agolpan y quizás la primera que nos hagamos sea la de cómo es posible que este hombre presida el gobierno español. Pero después de eso, y pensando un poco en él y en su futuro político, ¿Cómo pretenderá librarse? ¿Quizás podando hasta el límite que le permitan sus socios catalanes y dejando que el Tribunal Consitucional, que en principio le es ajeno, invalide la norma? ¿Que hará cuando lleguen estatutos similares desde el País Vasco o desde Galicia? ¿Que argumentará para negar que Murcia sea una nación?

Difícil, ZP, muy difícil.


[1] Diario de sesiones del Congreso de los Diputados. Año 2004. VIII Legislatura. Núm. 65. Sesión plenaria núm. 60. Celebrada el martes, 1 de febrero de 2005. (en PDF)

[2] Diario de sesiones del Congreso de los Diputados. Año 2005. VIII Legislatura. Núm. 125. Sesión plenaria núm. 177. Celebrada el miércoles, 2 de noviembre de 2005. (en PDF)

[3] Proyecto de reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña (en PDF)

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