27.4.07

Pepiño blanco y la refundación de Filesa

Pepiño Blanco, secretario de organización del PSOE, no tiene profesión conocida al margen de la política. Vive de y para la política y no podía vivir sin ella. No hablo de una cuestión sentimental sino que pongo de manifiesto que no se le conoce que haya hecho otra cosa en su vida. Si echamos un ojo al curriculum de Pepiño Blanco veremos que es un bachiller que se matriculó en Derecho y que ha ocupado diferentes puestos en el PSOE. Un hombre de partido.

El señor Rajoy, por su parte tiene un curriculum bastante diferente. Es Licenciado en Derecho y Registrador de la Propiedad. Además de los cargos orgánicos que ha ocupado en su partido, ha ocupado puestos relevantes en la administración pública: Director General de Relaciones Insitucionales y Vicepresidente de la Xunta de Galicia, Ministro de Aministraciones Públicas, de Educación y Cultura, de Interior y de la Presidencia, además de Vicepresidente Primero del Gobierno de España. Con este curriculum al señor Rajoy no le va a faltar el pan.

De ahí que el señor Blanco tenga más prisa en ganar dinero. A los 6.000 euros mensuales que cobra quizás habría que añadirle lo que se sospecha que podría quedarse de las comisiones que autorizó cobrar a una promotora ibizcenca para adjudicarle el mayor proyecto urbanístico de la ciudad.

Es conocida la afición del PSOE a financiarse de un modo ilegal, obteniendo comisiones de empresarios que pagan por obtener licencias que de otro modo quizás no podrían conseguir, con el perjuicio para los ciudadanos que, bien pagan más por los servicios que obtienen, bien obtienen servicios de peor calidad ya que en los concursos públicos no se elige al mejor sino al que contribuye al partido.

¿Qué no serán capaces de hacer por no perder el puesto quienes tienen un negro horizonte profesional enfrente?

26.4.07

Más política ficción

Decíamos ayer -como dijo Fray Luís de León- que el PSOE actual actuaba a merced de las circunstancias, sin ideas fundamentales que sustentasen sus acciones, y poníamos como ejemplo la copia completa del programa electoral de Ciudadanos de Cataluña y su presentación como socialista en Canarias. Hoy volvemos a tener una noticia impactante.

Los socialistas (de izquierdas, progresistas, y marxistas hasta hace no tanto) quieren coger el contenido de la hucha del Estado destinada a garantizar el pago de las pensiones de todos los españoles e invertirlo en bolsa. Lo que ellos considerarían especulación, pues con el dinero de todos.

¿Hasta dónde llegarían los gritos y cuántas vestiduras se rasgarían los socialistas si la medida proviniese de los bancos de la derecha? Son estas incongruencias las que dejan en evidencia nuevamente la falta de consistencia de una política sustentada sobre encuestas de opinión y no sobre ideas y estudios. ¿Son realmente socialistas? Depende de la dirección del viento.

Por cierto, que no estaba desencaminado el ex-presidente Aznar cuando promovió una ley para impedir que se metiese mano en esa hucha de pensiones que con el esfuerzo de los españoles y el saneamiento de las cuentas se consiguió crear.

25.4.07

Política ficción

La división social en España por la política hace tiempo que ha dejado de ser ideológica para ser partidista. No hay ya comunistas, socialistas, gentes de derechas o fascistas, sino seguidores de unas organizaciones privadas llamadas partidos políticos que con el único aval de sus siglas dividen a los españoles medios haciéndoles defender sus actuaciones y sus posiciones, sean cuales fueren. Podría un comunista defender la propiedad privada y los derechos individuales frente a los colectivos siempre que lo hiciera dentro del partido. Los votantes del PCE seguirían esta política comunista innovadora con alegría, defendiendo su izquierdismo y censurando a quien la criticase. Eso sí, en caso de que la defensa de esos postulados se hiciese desde el Partido Popular, inmediatamente serían tachados de fascistas, contrarios al pueblo y rancios.

El caso más reciente lo tenemos a caballo entre Cataluña y Canarias. El programa de Ciudadanos de Cataluña fue criticado desde el Partido Socialista, que los acusaba de situarse casi en la extrema derecha y sin embargo, el mismo Partido Socialista copiaba TODAS sus ideas para plantearlas como su propio plan de gobierno en Canarias. Esta situación nos deja pocas alternativas: O al PSOE no le parecía tan de derechas el programa y por eso decidió copiarlo, o le parece de derechas y por eso quiere copiarlo, lo que nos dejaría a un Partido Socialista que no es tal.

En el fondo lo único que demuestra es una falta absoluta de ideas fundamentales, de ideología, que deja a mercer de las circunstancias la defensa de una cosa o la contraria, con el único indicador de las encuestas de opinión, verdadero tamiz ideológico para la elaboración de programas y discursos. El Partido Socialista Obrero Español, del que dicen con justicia que sólo conservaba como sigla la 'P', es el máximo exponente de esta política populista de encuesta de opinión. Así, el partido no está formado por un conjunto de personas con una idea común de lo que conviene al país, sino que se convierte en una maquinaria bien engrasada de mantenimiento y conquista del poder. Las ideas y la gestión pasan a un segundo plano ya que lo verdaderamente importante es estar. Más importante que las propuestas son los libros de estilo, más que políticas siguen consignas, y más que informar, adoctrinan.

El candidato canario, Juan Fernando López Aguilar, dando mítines defendiendo un programa que ni siquiera se había leído es el ejemplo palmario de la política-fachada, en la que se puede defender la libertad del mercado o el intervencionismo estatal prácticamente el mismo día, según suenen las campanas. Lo más preocupante de esta situación no es cómo funcione ese partido, sino el seguidismo que provoca en la población. La socidad se ha ido polarizando exageradamente, no de un modo ideológico, sino partidista, con lo que dos personas que estaban fundamentalmente de acuerdo en sus ideas fundamentales pueden diverger profundamente si el partido marca otras líneas maestras o acusa al contrario de seguir políticas inaceptables.

Esa polarización es muy dañina porque afecta a la vida diaria de muchos ciudadanos, y haría muy bien la sociedad exigiendo a sus representantes la debida coherencia en sus postulados. A los socialistas, políticas socialistas, y a los liberales, liberales. Un comunista defendiendo el libre mercado es como un liberal negando la propiedad privada. Y no vale que el comunista diga que el libre mercado es lo que pide la gente, porque si no se cree en una idea, no se defiende, y si se cree, no se renuncia a ella y se defiende la contraria porque sea más popular. Esa manera de proceder solo busca perpetuarse en el poder desarrollando la política que las encuestas le digan que es más popular, independientemente de las ideas del gestor, que probablemente no pueda ni sepa aplicarlas.

La polarización de la política tiene su reflejo en los medios de comunicación, que nos han deleitado en las últimas fechas con la interpretación de los resultados del EGM al más puro estilo electoral de nuestros políticos. Y para muestra, un botón. De la misma oleada del Estudio General de Medios, los periódicos han dicho:

El País: ELPAIS.es se mantiene como líder de la prensa generalista en Internet, según el EGM

El Mundo:Unidad Editorial se convierte en nuevo líder de la prensa según el número de lectores del EGM

ABC: Vocento se consolida como líder en Prensa de información general, con 3.243.000 lectores diarios

La Razón: LA RAZÓN supera a «Abc» en Madrid en número de lectores y venta de ejemplares en 2007

11.4.07

Zapatero seducido por Johannes

En el siglo XIX Kierkegaard describió una gran persecución romántica. Johannes pretendía a Cordelia, pero no era un amor puro e incondicional. No era sincero. Johannes, como buen seductor, tenía un plan y lo seguía al pie de la letra, para ir consiguiendo que Cordelia diese los pasos necesarios para entregarse finalmente a él.

La belleza de sus cartas, el amor que le confiesa, la entrega que le ofrece, terminan doblegado a Cordelia, joven e inocente, que se entrega finalmente una noche creyendo que inicia algo hermoso y definitivo.

Zapatero, ejerciendo de doncella cándida, escucha los cantos de sierna que Otegi le ofrece. Son los cantos de otro seductor, que le ofrece ser el Toni Blair español, ser quien consiga finalizar el problema del terrorismo que arrastra este país desde hace cuarenta años. El Presidente, creyendo en el disfraz de cordero del lobo, le denomina hombre de paz y se comporta como si liderase un proceso que se nos traslada como kafkiano, confuso y complejo, pero que así lo percibe el Presidente porque es dirigido única y exclusivamente por los terroristas de ETA. Marcando los tiempos, haciendo los gestos apropiados, hablando, amenazando o asesinando según consideren que es el momento, los terroristas encandilan a ZP que de forma obvia para todos finge su candidez creyéndose con un as en el manga que no tiene.

Si Cordelia no creyese plenamente a Johannes podría intentar dar la vuelta a la situación, pero su astucia y su picardía son ridículas respecto a las de él. Zapatero no es tan malvado como ETA aunque se crea que puede serlo, aunque se crea que puede engañar y torear a quienes han demostrado en todas y cada una ocasiones de las que han dispuesto que no tienen ni un halo de bondad, ni un miserable resto de humanidad dentro de sí.

No me cabe duda de que Zapatero hará lo posible para que Batasuna-ETA esté en las elecciones del 27 de mayo, independientemente de leyes y jueces. Todo lo que esté en su mano, lo intentará. Creerá que con ese gesto ETA cederá y la paz será posible. Y cuando no sea así, se hablará de Navarra. Y ZP volverá a creer que puede hacerlo y que tiene buenas cartas. Y creerá nuevamente a Otegi.

Pero Johannes tenía un plan y tras las demostraciones de amor y las promesas, sus palabras antes de abandonarla fueron:

Ahora, ya ha pasado todo; no deseo volverla a ver nunca mas...

Una mujer es un ser débil; cuando se ha dado totalmente lo ha perdido todo: si la inocencia es algo negativo en el hombre, en la mujer es la esencia vital...

Ya nada tiene que negarme.

Repostería de explosivos

Los análisis de los explosivos que asesinaron a 191 personas en los trenes de Madrid están derivando en la más contumaz y torticera interpretación de informes científicos a la que hemos asistido en décadas.

La persistencia interesada en mantener una versión de los hechos independientemente de las pruebas ha llevado a una situación trágicamente cómica que se prolonga, además, por la tardanza en conocer los resultados definitivos de los informes periciales.

Para no perdernos en términos nitrotonuelaicos, hablaremos de los restos de un dulce de los que queremos conocer su origen. Resulta que a la vista de los restos, unos dijeron que casi siempre que aparecían restos de dulces, el repostero era el mismo, y hacía bizcocho de almendras. Sin hacer ningún análisis, el analista oficial dijo que sin lugar a dudas los restos correspondían a un caramelo de limón sin azucar, ¡y basta ya!

Un responsable de la investigación, dijo que sabían que había sido un dulce porque habían encontrado azucar, y todos los dulces llevan azucar. El azucar encontrado fue el que le llevó a la conclusión de que era un dulce. Cuando se le puso de relieve que el caramelo de limón sin azucar, NO lleva azucar, dijo que había sido un error, que donde había dicho azucar quería decir dulce. Esto es, supo que era dulce porque había encontrado un componente de los dulces: el dulce.

Pasados tres años, el inspector de sanidad ordenó que se analizaran los restos, para certificar si, como decía el analista oficial, los restos del dulce encontrado correspondían a un caramelo de limón sin azucar. El informe obtuvo dos componentes: agua y harina. El caramelo de limón sin azucar se hace con agua, pero no con harina. Unos dijeron que como el bizcocho lleva agua y harina, era probable que los restos correspondieran a ese postre, pero el analista oficial se apresuró a asegurar que el informe demostraba que los restos correspondían a un caramelo de limón sin azucar CONTAMINADO con harina, pero que en ningún caso podía tratarse de un bizcocho de almendras.

Al cabo de unos días se supieron más datos de informe, y se hayaron tres ingredientes: agua, harina y azucar. El caramelo de limón sin azucar, por definición, no lleva azucar. El bizcocho de almendras, lleva los tres ingredientes. Unos pensaron que lo lógico era que si en la mayoría de las ocasiones en que encontramos restos de dulce, son de un bizcocho de almendras, y de los tres ingredientes que han aparecido, los tres corresponden a este postre, pues es posible que en esta ocasión también fuese así. Pero el analista oficial sentenció: aunque no haya aparecido limón, es caramelo de limón sin azucar, CONTAMINADO con harina y con una parte mínima de azucar probablemente por otra contaminación.

Corresponderá al jefe de cocina estimar qué dulce amargo es el que probaron 191 personas en Madrid, intoxicadas por la abyecta lógica de los reposteros de la muerte, y corresponderá también a los analistas oficiales explicar, si se confirma la inviabilidad del caramelo de limón, por qué esa insistencia cerril, esa imperiosa necesidad de identificar ese dulce concreto frente a la marea de pruebas en contra.

Quizá porque se acusó de forma feroz al anterior jefe de ocultar que era caramelo de limón, y el analista oficial consiguió dirigir el restaurante por quienes creyeron en la mentira, y ahora no quiere perder su puesto. El dulce mortal para tanta gente también resulta indigesto para el jefe.