25.4.07

Política ficción

La división social en España por la política hace tiempo que ha dejado de ser ideológica para ser partidista. No hay ya comunistas, socialistas, gentes de derechas o fascistas, sino seguidores de unas organizaciones privadas llamadas partidos políticos que con el único aval de sus siglas dividen a los españoles medios haciéndoles defender sus actuaciones y sus posiciones, sean cuales fueren. Podría un comunista defender la propiedad privada y los derechos individuales frente a los colectivos siempre que lo hiciera dentro del partido. Los votantes del PCE seguirían esta política comunista innovadora con alegría, defendiendo su izquierdismo y censurando a quien la criticase. Eso sí, en caso de que la defensa de esos postulados se hiciese desde el Partido Popular, inmediatamente serían tachados de fascistas, contrarios al pueblo y rancios.

El caso más reciente lo tenemos a caballo entre Cataluña y Canarias. El programa de Ciudadanos de Cataluña fue criticado desde el Partido Socialista, que los acusaba de situarse casi en la extrema derecha y sin embargo, el mismo Partido Socialista copiaba TODAS sus ideas para plantearlas como su propio plan de gobierno en Canarias. Esta situación nos deja pocas alternativas: O al PSOE no le parecía tan de derechas el programa y por eso decidió copiarlo, o le parece de derechas y por eso quiere copiarlo, lo que nos dejaría a un Partido Socialista que no es tal.

En el fondo lo único que demuestra es una falta absoluta de ideas fundamentales, de ideología, que deja a mercer de las circunstancias la defensa de una cosa o la contraria, con el único indicador de las encuestas de opinión, verdadero tamiz ideológico para la elaboración de programas y discursos. El Partido Socialista Obrero Español, del que dicen con justicia que sólo conservaba como sigla la 'P', es el máximo exponente de esta política populista de encuesta de opinión. Así, el partido no está formado por un conjunto de personas con una idea común de lo que conviene al país, sino que se convierte en una maquinaria bien engrasada de mantenimiento y conquista del poder. Las ideas y la gestión pasan a un segundo plano ya que lo verdaderamente importante es estar. Más importante que las propuestas son los libros de estilo, más que políticas siguen consignas, y más que informar, adoctrinan.

El candidato canario, Juan Fernando López Aguilar, dando mítines defendiendo un programa que ni siquiera se había leído es el ejemplo palmario de la política-fachada, en la que se puede defender la libertad del mercado o el intervencionismo estatal prácticamente el mismo día, según suenen las campanas. Lo más preocupante de esta situación no es cómo funcione ese partido, sino el seguidismo que provoca en la población. La socidad se ha ido polarizando exageradamente, no de un modo ideológico, sino partidista, con lo que dos personas que estaban fundamentalmente de acuerdo en sus ideas fundamentales pueden diverger profundamente si el partido marca otras líneas maestras o acusa al contrario de seguir políticas inaceptables.

Esa polarización es muy dañina porque afecta a la vida diaria de muchos ciudadanos, y haría muy bien la sociedad exigiendo a sus representantes la debida coherencia en sus postulados. A los socialistas, políticas socialistas, y a los liberales, liberales. Un comunista defendiendo el libre mercado es como un liberal negando la propiedad privada. Y no vale que el comunista diga que el libre mercado es lo que pide la gente, porque si no se cree en una idea, no se defiende, y si se cree, no se renuncia a ella y se defiende la contraria porque sea más popular. Esa manera de proceder solo busca perpetuarse en el poder desarrollando la política que las encuestas le digan que es más popular, independientemente de las ideas del gestor, que probablemente no pueda ni sepa aplicarlas.

La polarización de la política tiene su reflejo en los medios de comunicación, que nos han deleitado en las últimas fechas con la interpretación de los resultados del EGM al más puro estilo electoral de nuestros políticos. Y para muestra, un botón. De la misma oleada del Estudio General de Medios, los periódicos han dicho:

El País: ELPAIS.es se mantiene como líder de la prensa generalista en Internet, según el EGM

El Mundo:Unidad Editorial se convierte en nuevo líder de la prensa según el número de lectores del EGM

ABC: Vocento se consolida como líder en Prensa de información general, con 3.243.000 lectores diarios

La Razón: LA RAZÓN supera a «Abc» en Madrid en número de lectores y venta de ejemplares en 2007

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