5.6.07

Firmeza contra ETA

Los asesinos de ETA nos han comunicado que seguirán asesinándonos. No parece una novedad para quienes pensamos que los miembros de ETA no saben hacer otra cosa que matar, que es a lo que se han dedicado durante los últimos 40 años, desde que segaron la vida del Guardia Civil José Pardines en Villabona, Guipúzcoa, pasado mañana hará 39 años.

La obsesión totalitaria, absoluta, de la bestia que es ETA no se aplaca con cesiones, dinero, amnistías o modificaciones legislativas. ETA nos mata porque quiere el control absoluto de un estado vasco compuesto por la Comunidad Autónoma Vasca, Navarra y el País Vasco francés. ¿Alguien puede pensar que tras 40 años de "lucha" ETA aceptaría que Euskal Herría fuera gobernada por el PP si así lo decidiesen sus ciudadanos en unas elecciones libres? ¿Alguien se cree que van a gobernar aceptando una oposición firme que sea alternativa de gobierno? ¿Aceptarían tener que someterse a continuos refrendos públicos y universales?

La respuesta en todos los casos es NO. Por eso son inútiles la negociación, el diálogo, la cesión y la humillación. ETA jamás aceptará menos de lo que pide, y lo pide todo. Quieren autodeterminación, territorialidad y gobierno abertzale, es decir, independencia, todos los territorios que consideran suyos y el gobierno perpetuo.

La única forma de combatir a ETA que se ha demostrado efectiva es aquella que se enfrenta a los terroristas, con la legitimidad de la democracia, con la unión de los ciudadanos plasmada en la unión de sus representantes públicos, con todos los poderes del Estado de Derecho, en todos los frentes.

En el económico, con la incautación de las Herriko Tabernas, demostrada fuente de financiación de la banda, y evitando la presencia de sus delegados en las instituciones públicas, para evitar que tengan acceso a dinero de los ciudadanos, ya sea para ellos en forma de sueldos, ya sea dinero que gestionan como administradores. También persiguiendo con firmeza la extorsión que realizan a los empresarios, dándoles apoyo y desmontando su estructura en lugar de dar chivatazos para que no se haga.

En el político, promoviendo la ilegalización de los partidos que no defienden el Estado de Derecho, que no creen en la democracia y proponen el asesinato como método válido para conseguir objetivos políticos.

En el judicial, recuperando las políticas de cumplimiento íntegro de penas para terroristas, evitando que accedan a beneficios penitenciarios que no merecen, promocionando la "doctrina Parrot" del Tribunal Supremo y alentando al Ministerio Público para investigar, perseguir y promover causas contra terroristas.

En el policial, recuperando las relaciones con Francia que tanto costó conseguir, coordinando de forma efectiva a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y apoyándoles en todos los ámbitos para que puedan cumplir con su imprescindible labor de detener y poner a disposición judicial a todas las personas relacionadas con los asesinos de ETA: terroristas, colaboradores, promotores y canteranos.

Finalmente en el social, transmitiendo a la ciudadanía la imagen de unión en los valores y principios que inspiran y fundamentan la política de un gobierno que cree en el Estado de Derecho y no permite que un grupo de asesinos imponga su criterio basándose únicamente en la capacidad de presión que les confiere la perpetua amenaza a quienes no comulgan con sus ideas.

Esa unión social realimenta la fortaleza de un gobierno y le dota de mayor legitimidad porque es del pueblo de donde emanan los poderes del Estado.

Unión y firmeza, basándose en libertad, la igualdad y el pluralismo, valores que inspiran la Constitución. Es lo que queremos, es lo que demanda la sociedad y es lo que reclamamos.

1 comentario:

Ra dijo...

Sólo me queda decir que se mueran los feos (de espíritu), y los cabrones.
Saludo, Pache, y gracias por sus visitas.