15.6.07

La Tercera Guerra Mundial ha comenzado

En 1992 Francis Fukuyama, politólogo americano de evidente origen japonés, publicaba el libro "El fin de la historia y el último hombre" en el que sostenía que la historia, en sentido hegeliano, había concluido ya que la lucha entre ideologías no continuaría. Nos presentaba entonces un mundo basado en la economía y política liberales, y a Estados Unidos como paradigma de la realización marxista de una sociedad sin clases.

Al año siguiente Samuel Huntington, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Harvard, contestaba a Fukuyama en un artículo titulado "¿El choque de civilizaciones?", que posteriormente transformó en el libro "El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial". Tanto en uno como en otro, contrapone la visión de Fukuyama a la que plantea la lucha de civilizaciones en lugar de ideologías, definiendo estas civilizaciones como culturas más o menos cerradas con sus propias tradiciones y que por su relativo hermetismo se oponen a otras civilizaciones diferentes.

Los pronósticos de Huntington para el siglo XXI no son el fin de la historia, ni la lucha entre ideologías o entre Estados-nación. La historia de nuestro siglo, según esta teoría, se caracterizará por las luchas entre naciones y grupos de naciones pertenecientes a diferentes civilizaciones.

Siguiendo las tesis de Huntington, hace cinco años, en octubre de 2002, Laurent Artur du Plessis, analista político y gran conocedor de la geopolítica mundial, escribió el libro del que hoy recojo el título para recordar su vigencia. En este completo ensayo, el argelino predijo no solo la invasión de Iraq que ocurriría al año siguiente, ni la larga posguerra y el recrudecimiento del terrorismo. Éste es sólo el inicio de lo que supondrá un conflicto a nivel mundial con todo tipo de armas, nucleares incluidas.

El 11 de septiembre de 2001 se tiró la primera piedra de esta guerra mundial. No es una guerra convencional, no es entre Estados-nación, no hay un lugar físico concreto e inequívoco al que mirar para responder y Estados Unidos ha sufrido, por primera vez, un ataque de guerra en su propio territorio. En esta guerra participan el terrorismo, los integrismos religiosos, dictaduras y Estados dirigidos en la práctica por otros. En estas condiciones es muy difícil garantizar la aplicación de las normas que se dio el mundo para tratar de hacer las guerras menos cruentas.

A pesar de que Du Plessis fija el desencadenamiento final de la guerra mundial con un ataque entre India y Pakistán, la posición actual de Irán parece que le concede el papel protagonista en este conflicto. Es conocida la posición de Ahmadineyad sobre Israel y los Estados Unidos, y tiene el potencial, la influencia y el dinero para tratar de eliminar a sus enemigos. La larga mano de la república islámica llega a todos los rincones donde los fanáticos y desviados seguidores de Mahoma se planteen combatir al infiel. Hizbulah controla una importante región del Líbano, estado marioneta que no es capaz de regir sus propios designios y que está en permanente conflicto con Israel. A esta organización, Irán le facilita millones de euros para sus actividades. También a Hamas, en Palestina, donde las recientes noticias nos informan de la toma de Gaza por parte de la organización-político terrorista. En Iraq y en Afganistán, Teherán apoya y financia a cuanto grupo aparece para defender la pureza de la ley islámica que debe imponerse.

Deberíamos tomar en serio la situación de oriente medio, donde los integrismos cada vez son más fuertes, más influyentes y están mejor financiados, porque nos amenazan a nosotros, porque Estados Unidos e Israel somos todos. Sería estúpido pensar que sus iras se circunscriben únicamente a estos dos países, porque no es a ellos, sino a la civilización occidental a la que consideran enemiga del Islam. Irán sigue incumpliendo los mandatos y las últimas oportunidades de la ONU para acatar sus resoluciones y permitir que se verifique cuál es la intención de su programa nuclear, y los estados occidentales miran hacia otro lado mientras el iluminado Ahmadineyad orienta su voluntad, sus armas y su futuro hacia la conquista de occidente, y es probable que cuando la ofensiva se desate, nos encontremos en un bando desunido, desinformado y pánfilo que propone "Alianzas de civilizaciones" siguiendo ideas, precisamente, de otro presidente iraní.

La economía de los Estados Unidos se ve afectada por el precio del petróleo, por su presencia en Iraq y Afganistán, la inflación y el desempleo. Y en esa situación, es posible que América no pueda defendernos a todos como hasta ahora. Al menos no si la dejamos sola.

17 comentarios:

Butzer dijo...

La situación es mucho más compleja de lo que pensamos. Se los educa en el odio a lo occidental, en la muerte como medio para la conquista, en una lucha irracional. Y Occidente ha ayudado ha crear ese monstruo.
Este monstruo está despertando.

Á. Matía dijo...

Tampoco seamos tan trágicos

Carlos García dijo...

Espléndido e inquietante análisis, Pache.

Y quizás a esta guerra de civilizaciones, y su correspondiente xenofobia religiosa, haya que añadir una xenofobia ideológica que ya empieza a tomar partido.

fernando dijo...

Oriente Próximo va a ser un polvorín durante muchos años hasta que no se solucione el problema de Israel. Meter un país a la fuerza en una zona trae estas consecuencias.

El Cerrajero dijo...

# Pache, tal vez te interese este artículo Quizá se está gestando la Tercera Guerra y el mundo no se da cuenta


# Fernando, tu afirmación demuestra un gran desconocimiento de la realidad de los países islámicos.

Mira Al-Fatah y Hamás como andan entre ellos, o quienes son los que se están matando --de verdad-- en Iraq.

Pache dijo...

Desgraciadamente la radicalización de los países musulmanes, el auge del terrorismo islamista y la poca unidad del mundo occidental en contra de estos fenómenos están configurando una situación que no parece augurar nada bueno. Hace unos días hablaba de que había que tomar una decisión acerca de Irán ya que estaba ignorando las obligaciones que le imponía la comunidad internacional. Cada vez tienen más influencia, más medios, y persiguen la bomba atómica. Es la hora de la unión y de las decisiones. Mañana será tarde.

Mentalmente Exiliado dijo...

Una de mis dudas actuales es hasta qué punto los países están por la labor de meterse en guerras abiertas, y, en el caso de Oriente Medio, de permitir que ciertos grupos islamistas aumenten su poder indefinidamente.
Efectivamente, hoy en día el equilibrio de poderes en el mundo es infinitamente más complejo que en tiempos de la Guerra Fría.
En cuanto a Estados Unidos, todo lo que no sea caminar cerca es un error.
En fin, que a saber como se van a desarrollar los acontecimientos. Las variables no se pueden ni imaginar.
Y una cosa más, hay guerras que son permanentes y están en el origen de todas las demás: la del ser humano consigo mismo y la lucha por la libertad y la democracia serian varios ejemplos. Lo digo porque quizás hay que restar algo de simbolismo a la numerología: la I, la II, la III GM…
Saludos.
MMX

Pache dijo...

A los países occidentales esta guerra le viene dada. En la defensa como valor supremo de la paz muchos han olvidado la libertad, que sí es un valor fundamental a defender.

Efectivamente la situación actual es extraordinariamente compleja, con países, integrismos religiosos, organizaciones terroristas e intereses económicos entremezclados en un conflicto de dimensiones desconocidas desde hace mucho tiempo.

Precisamente por eso los países que defienden la democracia, la libertad y el Estado de Derecho no pueden permaneceer ajenos a la amenaza que se gesta en el polvorín que ahora representa Oriente medio. Naciones Unidas debe tomar el mando de forma firme y todos debemos unirnos con ella para evitar que la sinrazón y el fanatismo se expandan tanto que ahoguen nuestro propio espacio.

Mentalmente Exiliado dijo...

Un apunte.
Naciones Unidas tal y como esta estructurada no es capaz de dirigirse ni a si misma, como ya ha demostrado en muchas ocasiones. Yo abogo, para empezar, con una refundación de la organización cuya exigencia principal de acceso como miembro sea la defensa de ciertos valores básicos, y que ya has mencionado.
Además, como liberal que me considero, me da repelus pensar en una súper organización mundial con poder real...
Saludos
MMX

Pache dijo...

Se supone que los Estados miembros aceptan la Carta de la Naciones Unidas, firmada en 1945, y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de 1948.

Es conocido que no todos los países respetan estos textos, pero es mejor sumar y trabajar desde dentro, que excluír.

No obstante, o la ONU tiene poder real, o ese poder lo toman los Estados Unidos, como en el caso de la invasión de Iraq, en la que norteamérica tuvo que suplir el bloqueo, la indecisión y la incapacidad de la organización mundial para hacer valer sus resoluciones. Una vez dado ese golpe de efecto, la ONU volvió a tomar el mando.

Personalmente prefiero que durante todo el proceso: diplomacia, resoluciones, inspecciones, presiones, advertencias, amenazas e intervención, sea la ONU la que lo dirija. Al fin y al cabo es la máxima representación mundial de los países.

Mentalmente Exiliado dijo...

Bien bien, los textos ya sabíamos que existian. No lo había mencionado porque es claro que no sirven para nada. ¿Te has parado a pensar cuantos paises cumplen esos Tratados entre los miembros de la ONU? Quizás un 20%.

Han pasado más de cincuenta años desde el nacimiento de la ONU, ¿es suficiente lo que se ha "trabajado desde dentro" para conseguir que todos esos papelitos firmados con tanta pompa y boato y comilonas de rigor hayan pasado a ser algo más que eso: papelitos?

El tema de Irak es muy largo, y comienza -recordemos- en el año 91.

Repito que me da pánico una organización mundial en la cual ningún país pueda oponerse a nada, ni siquiera Estados Unidos. ¿Qué legitimidad tendrían esos señores nombrados "Presidentes del Mundo Mundial"? ¿Cómo y quienes lo elegen y en torno a qué criterios?

Y algo que se me había pasado: en la ONU actual no manda ninguna autoridad supranacional, ni mandan todos los paises miembros en una votación: manda el Consejo de Seguridad; en el que, como sabrás, hay paises como ¡CHINA! que tienen derecho de VETO.

Con estos mimbres, díme tu el cesto que nos sale.

Joder que ganas tenía de una discusión como Dios manda.

Gracias y un saludo
MMX

Ruby Marmolejo dijo...

Dejas una variable muy importante sin analizar pache, y es que es el propio occidente quien mantiene a dictadores feudales corruptos para garantizar el control del petroleo y sus propios intereses: Sadam, la familia Saud en Arabia o los talibanes en Afganistan son el ejemplo más claro de ello.

La monarquía Saudí es la que se encarga de propagar y financiar las ideas más radicales y fanáticas del Islam ante el irresponsable silencio y mirar hacia otro lado de todos occidente.

En Arabia Saudí las mujeres no pueden trabajar y ni siquiera les está permitido conducir.

Como muy bien ha dicho fernando, meter en la zona a la fuerza a un país como Israel, también ha influido mucho en la inestabilidad de aquella zona.

Algunos comentarios NO son más que pura propaganda de los neocones sionistas.

Pache dijo...

Es más que conocida la mejorabilidad de la ONU, pero es un organismo nacido de la voluntad de los países de evitar conflictos tan devastadores como las dos grandes guerras del siglo pasado que, con sus defectos, puede ser de gran utilidad. Es un medio para el debate y el foro más adecuado para buscar el consenso de las diplomacias de todo el mundo en torno a temas fundamentales que afectan decisivamente a la vida de los ciudadanos.

Dicho esto, si es difícil que los vecinos de un edificio se pongan de acuerdo en sus juntas vecinales y cumplan a rajatabla los estatutos de la comunidad, no se puede pretender el ideal del cumplimiento total por parte de culturas tan diversas como las representadas en Naciones Unidas. Es por esto que este organismo funciona con lentitud y con fallos.

Pero a pesar de esa lentitud y esos fallos, resulta tremendamente útil en muchos conflictos. Le cuesta, por otra parte, rematar los procesos que inicia. Y eso es lo que le demando para evitar que crezca un problema que ya alcanza dimensiones más que preocupantes.

La legitimidad del organismo la da la aceptación de sus normas por parte de los representantes de los países, generalmente elegidos de forma legítima y democrática.

Y para ruby: Las cosas que suceden en oriente no son ajenas a occidente, y estoy de acuerdo con que se han cometido importantes errores favoreciendo a determinados regímenes totalitarios. Sin embargo Sadam ya no está y los talibanes tampoco. Y es ahora cuando la amenaza islamista es más fuerte. Yo creo que hay tiempo de establecer responsabilidades, pero es importante que antes la comunidad internacional se una para posicionarse contra el totalitarismo que supone la expansión del fanatismo religioso musulmán, que amenazan a todos nuestros países porque recordemos que no se limitan a Estados Unidos e Israel, sino que se extienden a todo el mundo no musulmán.

Sobre Israel no puedo estar en desacuerdo con quienes opinan que su presencia como Estado es antinatural o que su creación fue algo forzado. El pueblo israelí ha estado en la tierra que ahora ocupa desde hace más de tres mil años, siendo perseguidos a lo largo de la historia en innumerables ocasiones, y teniendo que emigrar durante mucho tiempo. Las luchas de judíos y árabes fueron constantes, y la decisión de la ONU de 1947 de crear dos estados (en tierra, recordemos, bajo mandato del Reino Unido) era un buen plan que solo la cerrazón y la intransigencia árabe evitaron. Israel tuvo que luchar y ganarse su tierra, y no existe niguna razón para no reconocer el derecho del pueblo israelí a su territorio.

Ruby Marmolejo dijo...

'Sobre Israel no puedo estar en desacuerdo con quienes opinan que su presencia como Estado es antinatural o que su creación fue algo forzado. El pueblo israelí ha estado en la tierra que ahora ocupa desde hace más de tres mil años, siendo perseguidos a lo largo de la historia en innumerables ocasiones, y teniendo que emigrar durante mucho tiempo. Las luchas de judíos y árabes fueron constantes, y la decisión de la ONU de 1947 de crear dos estados (en tierra, recordemos, bajo mandato del Reino Unido) era un buen plan que solo la cerrazón y la intransigencia árabe evitaron. Israel tuvo que luchar y ganarse su tierra, y no existe niguna razón para no reconocer el derecho del pueblo israelí a su territorio'

¡Puffffffffff! Vete a cagar chaval.

Pache dijo...

ruby, se puede estar en desacuerdo respetando las formas y sin faltar.

Mentalmente Exiliado dijo...

Hooola de nuevo:
Antes de nada, suscribo lo que has escrito sobre Israel.
Los paises árabes odian a Israel basicamente por una cuestión religiosa, y punto. Los palestinos les han importando siempre un comino; bueno, y les siguen importando. ¿No hay dinero en Oriente Medio para "ayudar" desinteresadamente al desarrollo de los palestinos?

Siguiendo con la ONU:
-El origen de la Organización es muy loable, pero, como hemos dicho los dos de diferentes formas: es necesaria una reestructuración o una refundación para adecuarse a las circunstancias mundiales actuales.
-Sobre el "consenso de las diplomacias mundiales": difil cuestión cuando los valores entre paises son tan diferentes como, por ejemplo, los de Alemania y Corea del Norte; o los de Estados Unidos y Arabia Saudí... o Irán.
Pienso que, el consenso, es algo impracticable y, es más, innecesario. De hecho, al dar el poder a la ONU que tú propones se elimina dicho consenso en favor de la decisión de un organismo con poder ejecutivo mundial...
No queda otra que un nucleo duro de paises que dirijan a una organizacion mundial nueva; y que esos paises tengan unos valores claros a defender y que básicamente se encuentran en los Tratados que has mencionado.
-Lo de "tremendamente útil" me vas a permitir que lo ponga en duda. Habría que discutirlo más...
-Sobre la legitimidad, ¿me estás diciendo que con mí voto a un gobierno, dicho gobierno puede ceder, por ejemplo, el 50 por ciento de la soberanía nacional a la UE; otro 25 a la Liga Arabe; y el resto a la ONU, legitimamente?
Esto de la legitimidad es muy importante y hay que pensarlo más creo yo.

Creo que de momento estamos de acuerdo en una cosa: la ONU tal como está no sirve. Jejeje

Saludos
MMX

Anónimo dijo...

la tercera guerra mundial empezó el dia en que termino la segunda,cuando termino esta(1990,caida del muro de berlin e implosion de la URSS)empezó la cuarta y ahora se está conformando los bloques enfrentados(USA,UE e israel por un lado y siria,iran,rusia y china por el otro),objetivo:el control absoluto de las fuentes energeticas de mediados del S.XXI en adelante.
El tema ideologico es importante y el problema palestino-isrelí es parte sustancial del problema en oriente medio,pero todas las guerras en la histora se han provocado por beneficios economicos y esta,no es un excepción.